Te voy a contar una historia que me pasó hace unos años, cuando recién empezaba con las velas. Una amiga me pidió que le haga unas velitas para regalar en Navidad. Yo, con toda la emoción del principiante, compré unas esencias re baratas en una casa de manualidades, las mezclé con parafina del súper y las mandé así nomás. Resultado: las velas tiznaban las paredes, largaban un humo negro que daba miedo y, encima, casi no aromatizaban. No sabía nada de registros, de fichas técnicas, de nada. Hacía velas porque me gustaba, sin tener idea de lo que estaba poniendo en juego.
Hoy, la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) me vino a recordar que esto no es un juego. Mediante la Disposición 888/26, prohibió el uso, comercialización, publicidad y distribución en todo el país de varios productos domisanitarios, incluyendo velas aromáticas, por carecer de registro sanitario. La noticia la publicó la propia ANMAT en su sitio web (fuente oficial acá). Y ojo, no es una medida menor: habla de productos que se venden sin control, sin garantía de que sean seguros para la salud de las personas que los usan.
Y acá es donde yo, Renata, la que hace velas de soja artesanales hace seis años y que se obsesiona con la temperatura de vertido y el tamaño de la mecha, tengo que decir algo: esto no es un ataque a los emprendedores. Es una advertencia para todos los que hacemos esto sin saber lo que estamos haciendo. Porque una vela mal hecha no es barata: es peligrosa.
¿Qué prohibió exactamente la ANMAT?
Según la disposición, la ANMAT prohibió la venta de varios productos domisanitarios, entre ellos velas aromáticas, por no tener registro sanitario. Esto significa que esos productos no pasaron por los controles que garantizan que no contengan sustancias tóxicas, que no larguen humo nocivo al quemarse, que la mecha no tenga plomo (sí, todavía se consiguen mechas con alma de plomo, un peligro), y que la fragancia no sea un irritante respiratorio. En criollo: si no está registrado, no sabés qué estás comprando ni qué estás quemando en tu casa.
La noticia no da nombres de marcas ni productos específicos, pero la medida es clara: prohíbe la comercialización de cualquier producto domisanitario que no cumpla con la normativa. Y las velas aromáticas entran en esa categoría. Así que, si tenés un emprendimiento de velas, esto te toca de lleno.
¿Qué tiene que ver esto con tus velas artesanales?
Todo. Si vos hacés velas en tu casa y las vendés, aunque sea por Instagram o en una feria, estás comercializando un producto que, técnicamente, debería estar registrado ante la ANMAT. No es un trámite imposible, pero implica que tenés que cumplir con ciertos requisitos: tener un establecimiento habilitado, presentar la fórmula del producto, hacer análisis de estabilidad y de seguridad, y pagar las tasas correspondientes. No es barato ni rápido, pero es la única manera de garantizar que lo que vendés no le hace mal a nadie.
Y acá te voy a ser sincera: yo no tengo registro ANMAT. Mis velas son artesanales, las hago en mi cocina, con cera de soja, esencias veganas y mechas de algodón. Pero sé que en cualquier momento me puede tocar. Por eso, desde que arranqué, me obsesioné con la seguridad: uso termómetro siempre, controlo la temperatura de vertido (entre 55 y 60 °C para la soja, según la ficha de mi proveedor), no paso del 8% de fragancia (porque más no fija y encima larga hollín), y pruebo cada lote antes de venderlo. No es suficiente para la ANMAT, pero es un montón más de lo que hace mucha gente.
¿Qué podés hacer si tenés un emprendimiento de velas?
Primero, no entres en pánico. La medida de la ANMAT apunta a productos que se venden sin control, no a todos los emprendedores que hacemos velas con cuidado. Pero es una señal de que el rubro se está profesionalizando y que, tarde o temprano, vamos a tener que regularizarnos. Acá van algunos pasos concretos:
- Conocé tus materiales. Pedí las fichas técnicas de tu cera, tus esencias y tus mechas. Si tu proveedor no te las da, cambiá de proveedor. Doña Elsa, la de la casa de insumos del centro, siempre me dice: “Nena, si no te dan el papel, es porque no quieren que sepas lo que tiene”. Tiene razón.
- Registrate como monotributista. No es lo mismo que el registro ANMAT, pero es el primer paso para formalizar tu emprendimiento. Si no sabés cómo, acá te dejo una guía que armé.
- Empezá a averiguar sobre el registro ANMAT. No es para mañana, pero empezá a informarte. Hay gestores que te ayudan con el trámite, y también podés consultar en la página de la ANMAT. No es tan terrible como parece.
- No compres insumos de dudosa procedencia. Esas esencias que venden en ferias a $200 el frasco, sin etiqueta ni lote, son justo las que la ANMAT está persiguiendo. Invertí en materiales de calidad, aunque sean más caros. Tu salud y la de tus clientes lo valen.
¿Y si ya compré velas que están en la lista de prohibidas?
Si compraste velas aromáticas de marca desconocida o sin registro, lo mejor es no usarlas. No las quemes. Si podés, devolvelas al lugar donde las compraste. Y si no, tiralas. No vale la pena arriesgar la salud por el olorcito a lavanda. Una vela mal hecha puede largar compuestos tóxicos como benceno o tolueno, que son cancerígenos. Posta, no es joda.
FAQ: lo que siempre me preguntan sobre este tema
¿Todas las velas artesanales tienen que tener registro ANMAT?
Técnicamente, sí. Cualquier producto domisanitario que se comercialice en Argentina debe estar registrado ante la ANMAT. Pero en la práctica, muchos emprendedores chicos no lo hacen porque el trámite es caro y engorroso. La medida actual apunta a productos que se venden sin ningún tipo de control, no a los que hacemos en casa con cuidado. Pero ojo: la ley es la ley, y en cualquier momento puede caer una inspección.
¿Qué pasa si vendo velas sin registro y me descubre la ANMAT?
Te pueden secuestrar la mercadería, multarte e incluso iniciarte acciones legales. No es común que pase con emprendedores chicos, pero existe el riesgo. Por eso es mejor ir regularizándose de a poco.
¿Las velas de soja son más seguras que las de parafina?
En general, sí. La cera de soja es natural, no tóxica y se quema más limpio que la parafina, que es un derivado del petróleo. Pero ojo: una vela de soja mal hecha (con mucha fragancia, mecha incorrecta o temperatura de vertido inadecuada) también puede ser peligrosa. La seguridad no depende solo del material, sino de cómo lo trabajás.
¿Dónde puedo comprar insumos de calidad para velas artesanales?
En Córdoba, yo compro en una casa de insumos del centro que se llama “Elsa’s” (sí, como Doña Elsa). También hay proveedores en Mercado Libre que venden cera de soja, esencias veganas y mechas de algodón con sus fichas técnicas. Siempre pedí la ficha antes de comprar. Si no te la dan, no compres.
¿Cómo sé si una vela es segura?
Fijate en la etiqueta: tiene que tener el nombre del fabricante, el lote, la fecha de vencimiento y, idealmente, el número de registro ANMAT. Si no tiene nada de eso, no la compres. Y si ya la tenés, no la quemes.
Un consejo para tu próxima tanda
Esta semana, antes de hacer tu próxima tanda de velas, revisá tus insumos. Mirá las fichas técnicas, controlá la temperatura de vertido, pesá bien la fragancia. Y si tenés dudas sobre la seguridad de algún producto, no lo uses. Mejor perder un poco de material que poner en riesgo a alguien. La seguridad va primero, el truco después. Siempre.
Trabajás con cera caliente: hacelo con cuidado, ventilación y un matafuego cerca; seguí siempre la ficha técnica de tus materiales.
Velas de soja artesanales: oficio, materiales y seguridad. Sin termómetro no arranca. Seguí la ficha técnica de tus materiales.
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