El Flaco, 30 años, quería vender en todos lados a la vez. Se anotó en tres ferias el mismo fin de semana, llenó el baúl del auto con stock, pagó los derechos de los tres puestos y terminó vendiendo poco y cansadísimo. No cubrió ni la nafta. El problema no fue la feria: fue no tener una agenda. Hoy te traigo una herramienta que te ordena ese quilombo.
EmprenZona (ferias.emprenzona.com.ar) armó una agenda actualizada de ferias y eventos de emprendedores en Argentina, con convocatorias abiertas, organizadores y búsqueda por zona, fecha y rubro. O sea: todo lo que el Flaco no hizo. En vez de perseguir flyers por Instagram o enterarte de la feria cuando ya cerraron las inscripciones, tenés un lugar que junta las convocatorias y te deja filtrar por lo que te sirve.
Ojo con esto: tener la agenda es el primer paso, pero si no sabés qué feria te conviene, te puede pasar lo que al Flaco. No es lo mismo una feria de diseño en Palermo que una de artesanías en un barrio. El rubro, la zona y el precio del puesto cambian todo. Y acá es donde entran los números, porque si no hacés la cuenta antes, después llorás.
La cuenta que hacés antes de anotarte (no después)
Antes de pagar cualquier derecho de puesto, sentate con tu planilla de costos. Sí, esa que actualizo obsesivamente y que sin ella no pongo un precio. Necesitás saber tres números:
1. Costo total de tu producto. Sumá materiales, etiqueta, packaging, tu hora de trabajo. Si no sabés cuánto vale tu hora, inventá un número y después ajustalo. Pero poné algo.
2. Precio de venta. Ese que ya definiste con tu margen, no el que te da vergüenza cobrar.
3. Costo del puesto y traslado. Sumá el derecho de feria, la nafta o el boleto, el café que te vas a tomar, el vianda. Todo.
Ahora hacé la cuenta: ¿cuántas unidades tenés que vender para cubrir el costo del puesto? Si el puesto sale lo que valen 10 velas, necesitás vender 11 para no perder plata. Si no creés que puedas vender 11 en esa feria, no vayas. No es pesimismo, es matemática. En esta guía de ferias en Buenos Aires te cuento más sobre cómo elegir bien.
Qué buscar en EmprenZona (y cómo)
La herramienta de EmprenZona te deja buscar por zona, fecha y rubro. Usala a favor. No entres a mirar todo sin filtro porque te abrumás y no elegís nada. Fijate:
Zona: ¿Hasta dónde estás dispuesto a viajar? Si el traslado te come el margen, no sirve. Yo hago feria en el Paseo de las Pulgas los sábados porque me queda cerca y ya conozco al público. Eso también vale.
Rubro: Si hacés velas, no te anotes en una feria de tecnología. Buscá ferias de diseño, artesanías, deco, regalería. El público que va a una feria de diseño ya viene predispuesto a pagar por algo lindo y hecho a mano. Eso te facilita la venta.
Fecha: Ojo con las fechas. No te anotes a dos ferias el mismo día porque después terminás como el Flaco. Y pensá en la estacionalidad: en Argentina, la temporada fuerte es Navidad y el Día de la Madre. Buscá ferias que caigan cerca de esas fechas y prepará stock con tiempo.
El error de creer que todas las ferias son iguales
Te voy a contar algo que me pasó. Cuando arranqué, me anoté en una feria enorme, de esas que duran todo el fin de semana y hay miles de personas. Pagué un montón por el puesto, llevé un montón de stock y vendí poco. ¿Por qué? Porque era una feria de comida y artesanías, pero el público iba a comer y a pasear, no a comprar velas. Aprendí a los golpes que no es lo mismo la cantidad de gente que pasa que la cantidad de gente que compra.
Por eso, cuando mires la agenda de EmprenZona, no te guíes solo por la cantidad de ferias que hay. Mirá el rubro, mirá la zona, mirá el organizador. Si podés, andá un día antes a recorrer, mirá qué venden los otros puestos, fijate si la gente camina con bolsas o solo con el celular en la mano. Eso te dice más que cualquier descripción.
Y acordate de Don Carlos, el feriante viejo del Paseo, que me enseñó que la primera venta no es la vela, es la confianza. En una feria, la gente te mira a los ojos, te pregunta cómo lo hiciste, te cuenta que le gusta el aroma. Si vos estás todo el día con la cara en el celular, perdés. La feria es un lugar para vender, pero también para construir marca. Acá te dejo el calendario de ferias en Argentina para que sigas armando tu plan.
Tu plan para esta semana
No te abrumes con la lista completa de ferias. Hacé esto:
1. Entrá a EmprenZona y buscá ferias en tu zona con convocatoria abierta.
2. Elegí UNA. Solo una. La que más se acerque a tu rubro y a tu público.
3. Hacé la cuenta: costo del puesto + traslado + vianda, dividido por tu margen por producto. Ese es tu punto de equilibrio.
4. Si el número te cierra, anotate. Si no te cierra, buscá otra.
No es magia, es planificación. Y si no cubrís costos, no es un negocio, es un hobby caro. La agenda de ferias está ahí, esperando. El resto lo ponés vos.
¿Qué es EmprenZona?
Es una plataforma que ofrece una agenda actualizada de ferias y eventos de emprendedores en Argentina, con convocatorias abiertas, organizadores y búsqueda por zona, fecha y rubro. La podés consultar en ferias.emprenzona.com.ar.
¿Cómo elijo una feria si recién empiezo?
No elijas por tamaño, elegí por rubro y cercanía. Buscá ferias de diseño o artesanías donde el público ya valore el trabajo hecho a mano. Y antes de anotarte, hacé la cuenta de cuánto tenés que vender para cubrir el costo del puesto.
¿Cuánto tengo que vender para que la feria me sirva?
Depende del costo del puesto y tu margen. Si el puesto cuesta lo que valen 10 velas, necesitás vender 11 para no perder plata. Todo lo que vendas de ahí en adelante es ganancia. Hacé la cuenta antes, no después.
¿Vale la pena anotarse en ferias grandes?
Depende. Las ferias grandes atraen mucha gente, pero no siempre es la gente que compra tu producto. Antes de pagar un puesto caro, andá a recorrer, mirá qué venden los otros puestos y fijate si el público camina con bolsas o solo pasea.
¿Qué hago si no vendo lo suficiente en una feria?
No te frustres y no bajes los precios. Analizá qué pasó: ¿era el público equivocado? ¿El precio estaba mal puesto? ¿El puesto estaba mal ubicado? Aprendé de la experiencia y probá con otra feria. El que regala su trabajo le enseña al cliente que no vale.
Esto es mi experiencia armando un negocio de velas, no asesoramiento contable; para impuestos y habilitaciones, consultá con un contador.
De hobby a negocio: costos, precios y marca. Cobrá lo que vale. Para impuestos, consultá con un contador.
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