La Negra, mi alumna más intensa, me mandó un audio a las ocho de la mañana: “Renata, ¿viste que ANMAT metió nuevas normas del MERCOSUR? ¿Esto nos afecta a las velas o es solo para cremas y shampoos?”. Y ahí me agarró con el mate en una mano y el termómetro en la otra, a punto de verter una tanda de lavanda. Paré todo, me fui a la cuenta de ANMAT en Instagram y me leí el posteo entero. Posta que cada vez que aparece la palabra “normativa” en el mundo cosmético, a las que hacemos velas aromáticas nos tiembla un poco el pulso. Pero esta vez la cosa viene clara, y te cuento por qué.
¿Qué cambió con las nuevas normas del MERCOSUR para cosméticos?
El 6 de enero de 2026, la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) publicó en su Instagram oficial que incorporó nuevas normas del MERCOSUR para cosméticos y productos de higiene. Según el posteo, la medida actualiza la regulación sobre sustancias permitidas y requisitos de seguridad. O sea, no es una revolución ni un borrón y cuenta nueva: es una puesta al día de la lista de qué sustancias podés usar, en qué concentraciones y con qué condiciones de seguridad.
Si hacés velas aromáticas, esto te toca de lleno porque las fragancias que usás —esas esencias que comprás en la casa de insumos o a tu proveedor de confianza— entran en la categoría de “cosméticos” cuando se usan en productos que se queman y liberan compuestos al aire. No es lo mismo que un shampoo, claro, pero la ANMAT ya viene regulando las velas aromáticas desde hace rato (recordá que en su momento prohibió algunas velas aromáticas por el uso de ciertos fijadores sintéticos).
Lo primero que tenés que revisar: tus esencias
Mirá, yo no soy química ni tengo un laboratorio en casa. Lo mío es la cera de soja, el termómetro y el cuaderno de recetas. Pero cuando la ANMAT actualiza la lista de sustancias permitidas, lo que cambia es qué fragancias podés comprar legalmente en Argentina. Si tu proveedor de esencias no se actualiza, te puede vender una fragancia que ya no está autorizada, y vos la ponés en una vela que después vendés en una feria o por Instagram. Y ahí el problema no es solo una queja de un cliente: es un tema legal.
Te recomiendo que hagas esto YA:
- Revisá las fichas técnicas de tus esencias: fijate si el proveedor actualizó la composición después de enero de 2026. Si la ficha tiene fecha anterior, preguntale por mail o WhatsApp si la fórmula cumple con la nueva normativa del MERCOSUR.
- No compres fragancias “genéricas” sin etiqueta: si no tiene lote, vencimiento y declaración de ingredientes, no la uses. Así de simple.
- Si trabajás con esencias importadas, verificá que el importador las haya registrado ante ANMAT. No alcanza con que “en el país de origen estén permitidas”. Acá rige la norma local.
Yo, por ejemplo, hace dos semanas le compré a Doña Elsa un lote de esencia de vainilla que ya había usado antes, y ella misma me dijo: “nena, esta partida viene con un cambio en el % de cumarina, fijate que la ficha nueva dice que no puede superar el 0,01% en producto terminado”. Si no me lo decía, yo la usaba como siempre. Por eso te digo: el material importa más que el truco, y la ficha técnica es tu mejor amiga.
¿Y las velas de soja? ¿Cambia algo en la cera o las mechas?
No, la cera de soja en sí misma no está regulada como cosmético. Es un insumo, no un producto de higiene ni un cosmético. Lo que sí está regulado es el producto terminado si lo vendés como vela aromática, porque libera fragancia al ambiente y esa fragancia tiene que cumplir con los requisitos de seguridad de la normativa MERCOSUR. Las mechas, los moldes, los vasos, los colorantes: todo eso sigue siendo insumo, no cosmético. Pero ojo: si usás colorantes que antes estaban permitidos y ahora no, también te puede saltar un problema.
Acordate que hace unos meses ANMAT simplificó requisitos para cosméticos y eso nos vino bien a las chicas que hacemos velas en casa porque redujo la burocracia para productos de bajo riesgo. Esta nueva actualización va en la misma línea: no es una traba nueva, es una puesta al día de la lista de sustancias. Si ya venías trabajando con esencias de proveedores serios, probablemente no tengas que cambiar nada. Pero si comprás fragancias en ferias o por marketplace sin ficha técnica, ahora es el momento de dejar de hacerlo.
Paso a paso para verificar si tus velas cumplen con la nueva norma
- Agarrá la ficha técnica de cada esencia que uses. Si no la tenés, pedila. Si el proveedor no te la da, cambiá de proveedor.
- Buscá en la ficha la frase “cumple con la normativa MERCOSUR” o “registro ANMAT”. Si no aparece, preguntá. Si te dicen “no hace falta porque es para velas”, desconfiá: las velas aromáticas están alcanzadas por la regulación cosmética desde 2023.
- Revisá la concentración máxima recomendada de cada sustancia. Por ejemplo, el linalool, el limoneno, la cumarina, el eugenol: todos tienen topes. Si tu receta usa más de lo permitido, ajustala.
- Actualizá las etiquetas de tus velas si corresponde. No es obligatorio poner la lista completa de ingredientes como en un cosmético, pero si vendés en ferias o por redes, tener la info a mano te salva de un problema.
- Anotá en tu cuaderno de recetas la fecha de la última actualización de cada esencia. Así si ANMAT vuelve a cambiar algo, sabés exactamente qué lote usaste.
FAQ: lo que me preguntan siempre sobre ANMAT y las velas
¿Tengo que registrar mis velas en ANMAT?
No, si las hacés artesanalmente y las vendés en ferias, por redes o en tu barrio, no necesitás registro de producto cosmético. El registro es obligatorio para producción industrial o importación. Pero igual tenés que cumplir con la normativa de sustancias permitidas: no podés usar una fragancia prohibida aunque no registres el producto.
¿Qué pasa si uso una esencia que ya no está permitida?
Si ANMAT hace un control en una feria o un local, te pueden secuestrar la mercadería y multarte. Además, si un cliente tiene una reacción alérgica o un problema de salud, vos sos responsable. No es un riesgo que valga la pena correr.
¿Las esencias “naturales” también están reguladas?
Sí, las esencias naturales también tienen compuestos que pueden estar restringidos. Por ejemplo, el aceite esencial de canela tiene eugenol, que tiene un tope máximo. “Natural” no significa “libre de regulación”.
¿Dónde puedo ver la lista actualizada de sustancias permitidas?
ANMAT publica las listas en su sitio web oficial y en sus redes. La fuente de esta noticia es el posteo de Instagram del 6 de enero de 2026 (ver acá). También podés consultar la normativa MERCOSUR GMC Nº 48/2024 y sus modificatorias.
¿Esto afecta a las velas de parafina?
También. La normativa aplica al producto terminado, no al tipo de cera. Si hacés velas de parafina con fragancias, te aplica lo mismo. De hecho, las velas de parafina suelen tener más problemas con los compuestos que liberan al quemarse, así que revisá bien las fichas.
¿Y si vendo solo velas sin fragancia?
Ahí no te afecta esta normativa, porque no hay cosmético ni producto de higiene. Pero igual te recomiendo que leas las normas de seguridad para velas que actualizó el Gobierno, porque aplican a todas las velas, con o sin aroma.
Un consejo para tu próxima tanda
Antes de derretir la próxima tanda, agarrá cada esencia que tengas en tu taller y revisá su ficha técnica. Si alguna no tiene fecha posterior a enero de 2026, escribile a tu proveedor. No te duermas: una normativa nueva no es un bicho raro, es parte del oficio. Y si querés profundizar en cómo elegir esencias que cumplan con todo, te recomiendo que leas esta nota donde cuento cómo revisar la lista de sustancias prohibidas.
Trabajás con cera caliente: hacelo con cuidado, ventilación y un matafuego cerca; seguí siempre la ficha técnica de tus materiales.
Velas de soja artesanales: oficio, materiales y seguridad. Sin termómetro no arranca. Seguí la ficha técnica de tus materiales.
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