El otro día una clienta me dijo: «Damián, pero si yo hago velas en mi cocina, ¿qué me van a pedir a mí?». Y justo esta semana sale una normativa que viene a responder esa pregunta. No es para asustarse, pero sí para ponerse las pilas con los papeles.
¿Qué cambia con la Resolución 313/2025?
El Ministerio de Economía aprobó un Reglamento Técnico unificado que aplica a productos de consumo, incluyendo velas. Los puntos clave son:
- Presentar una Declaración Jurada de Conformidad.
- Someter los productos a ensayos de laboratorio o certificación según corresponda.
- Cumplir con los requisitos de calidad y seguridad que establece la norma.
Ojo: esto no es solo para fábricas grandes. Si vendés velas artesanales de forma habitual, te alcanza. La pregunta es cómo encararlo sin morir en el intento.
Lo que aprendí con Romina y su miedo a los papeles
Romina, la técnica, cuando le conté esto casi se descompone. «Pero si yo ni monotributo tengo», me dijo. Y tiene razón: arrancar con ensayos de laboratorio suena a otro planeta. Pero la normativa no te pide que mañana tengas todo. Lo que pide es que empieces a moverte.
Acá va mi consejo: primero, regularizá tu situación fiscal. Si no estás en monotributo, no podés emitir factura, y sin factura no hay declaración jurada que valga. Segundo, contactá un laboratorio acreditado y preguntá cuánto sale un ensayo básico para velas (punto de fusión, mecha, estabilidad térmica). No es barato, pero podés compartir el costo con otros emprendedores de tu zona.
¿Cómo afecta esto a tu precio final?
Acá viene lo que a mí me importa: los números. Si tenés que sumar un costo fijo de certificación, dividilo entre las unidades que producís al año. Por ejemplo, si el ensayo sale $50.000 y hacés 500 velas al año, son $100 por vela. No es una locura si ya venís cobrando lo que valés. El problema es si todavía estás regalando tu trabajo.
Don Carlos, el feriante del Paseo, siempre dice: «El que regala su trabajo le enseña al cliente que no vale». Esta norma te obliga a ponerle valor real a tu producto. Si no cubrís costos, no es un negocio, es un hobby caro.
Paso a paso para arrancar
- Regularizá tu monotributo: sin factura, no podés presentar la declaración jurada.
- Buscá un laboratorio: preguntá en tu cámara de comercio o en la municipalidad si tienen convenios.
- Calculá el impacto en tu costo: sumá el ensayo dividido por tus unidades anuales.
- Ajustá tu precio: si no cubrís ese nuevo costo, estás perdiendo plata.
Preguntas frecuentes
¿Esta norma aplica a todas las velas artesanales?
Sí, el reglamento técnico unificado incluye velas como producto de consumo. Si vendés de forma habitual, te alcanza.
¿Necesito un laboratorio acreditado?
Según la resolución, los ensayos deben ser realizados por laboratorios acreditados o certificadores. Consultá en el INTI o en tu provincia.
¿Qué pasa si no cumplo?
Las sanciones pueden ir desde multas hasta la prohibición de comercializar. Mejor prevenir que lamentar.
¿Puedo vender sin declaración jurada mientras tramito?
La norma está vigente desde su publicación. Lo ideal es que empieces el proceso cuanto antes.
¿Esto es solo para velas o para otros productos?
La resolución abarca varios productos de consumo. Si hacés jabones, sahumerios o cosméticos, también te puede alcanzar.
Esto es mi experiencia armando un negocio de velas, no asesoramiento contable; para impuestos y habilitaciones, consultá con un contador.
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