La Negra casi prende fuego la cocina por apurarse. Yo, en cambio, casi me como un garrón de otra clase: compré una fragancia de naranja que decía “natural” y cuando la mezclé con la cera, la vela quedó con un aroma a detergente barato que te arruinaba el ambiente. No era tóxica, pero mentía en la etiqueta. Y eso, hoy, empieza a no ser más un detalle menor.
La FDA, la agencia que regula alimentos y medicamentos en Estados Unidos, acaba de anunciar que prepara una propuesta de norma para exigir la declaración de alérgenos de fragancia en las etiquetas de cosméticos. Y ojo, porque en esa categoría entran las velas aromáticas y los productos de aromaterapia. La información la publicó Cosmeservice, citando la Agenda Unificada de Primavera 2025, y dice que la medida está en línea con la Ley MoCRA y con los requisitos que ya rigen en la Unión Europea.
Te traduzco: si vendés velas, aunque sean artesanales y las hagas en tu cocina, el día de mañana vas a tener que listar en la etiqueta qué alérgenos específicos tiene esa fragancia que le ponés. No alcanza con decir “aroma a lavanda” o “fragancia de vainilla”.
¿Qué son los alérgenos de fragancia y por qué importan?
Son compuestos químicos que están natural o sintéticamente en los aceites esenciales y las fragancias. Algunos, como el limoneno o el linalool, son reacciones alérgicas comunes: dermatitis, irritación respiratoria, dolores de cabeza. No es que todas las velas los tengan, pero si los tienen, el consumidor tiene derecho a saberlo.
En la Unión Europea ya es obligatorio declarar 26 alérgenos específicos desde hace años. La FDA, con esta propuesta, se alinea. Y si vos vendés online o pensás exportar, esto te toca de lleno. Pero incluso si solo vendés en ferias locales, te conviene adelantarte: el consumidor cada vez pregunta más, y tener una etiqueta clara y honesta es una ventaja, no un problema.
Lo que tenés que revisar YA en tu taller
Mirá, no es para asustarse, pero sí para ponerse las pilas. Acá van tres cosas concretas que podés hacer desde hoy:
- Pedile la ficha técnica de la fragancia a tu proveedor. Si no te la da, cambiá de proveedor. Doña Elsa me enseñó: “nena, si no te dan el papel, es porque no quieren que sepas lo que tiene”. La ficha tiene que listar los alérgenos según el reglamento europeo o la IFRA. Si no aparece, no compres.
- Calculá el porcentaje de cada alérgeno en tu vela. No es difícil: si tu fragancia tiene 1% de limoneno y vos le ponés 6% de fragancia sobre el peso de la cera, el limoneno final es 0,06% de la vela. Eso, si la norma lo exige, va a la etiqueta.
- Revisá tus fórmulas actuales. Si usás aceites esenciales puros, algunos tienen alérgenos altísimos. El aceite esencial de canela, por ejemplo, tiene eugenol y cinamaldehído, que son alérgenos conocidos. No es que estén prohibidos, pero hay que declararlos.
Ya hablé antes de cómo las restricciones de la IFRA 51 te cambian la fórmula y el precio, y esto va en la misma línea: más transparencia, menos lugar para el chamuyo.
¿Y las velas de soja? ¿Son más seguras?
La cera de soja en sí no tiene alérgenos. El problema es la fragancia que le agregás. Una vela de soja con una fragancia sintética de mala calidad puede tener más alérgenos que una de parafina con una fragancia bien formulada. El material importa, pero la fragancia también. Por eso siempre digo: menos fragancia, mejor vela. No te pases del 6-7% de carga, y si usás aceites esenciales, investigá antes.
FAQ: lo que siempre preguntan
¿Esto ya está vigente?
Todavía no. La FDA presentó la propuesta en la Agenda Unificada de Primavera 2025, pero falta el proceso de comentarios públicos y la publicación final. Calculale al menos un año. Pero no esperes a que sea obligatorio: empezá a pedir las fichas técnicas ahora.
¿Aplica solo a Estados Unidos?
La propuesta es de la FDA, así que aplica a productos que se vendan en EE.UU. Pero la tendencia es global: la Unión Europea ya lo exige, y países como Argentina, a través de ANMAT, vienen actualizando sus listas de sustancias prohibidas y restringidas. Si vendés online, tarde o temprano te va a tocar.
¿Tengo que poner la lista completa en la etiqueta?
Si la norma se aprueba como está planteada, sí: los alérgenos presentes por encima de cierto umbral (generalmente 0,01% en productos que no se enjuagan, como las velas) tienen que aparecer en la etiqueta. No alcanza con decir “contiene fragancia”.
¿Y si uso aceites esenciales puros?
También aplica. Los aceites esenciales son mezclas complejas de compuestos, y muchos de ellos son alérgenos. El aceite esencial de lavanda tiene linalool y acetato de linalilo, ambos en la lista europea. No es que no puedas usarlos, pero tenés que declararlos.
¿Dónde consigo la lista de alérgenos?
La IFRA publica una lista actualizada de alérgenos de fragancia. También podés buscar el anexo III del Reglamento de Cosméticos de la UE. Tu proveedor de fragancias debería poder darte esa información. Si no, buscá otro.
Un consejo para la próxima tanda
Antes de comprar el próximo litro de fragancia, pedile al vendedor la ficha técnica con la declaración de alérgenos. Si te mira raro, explicale que es para cumplir con las nuevas normas. Si no te la da, no compres. Y si ya tenés fragancias en stock, revisá las etiquetas originales: muchas vienen con la lista de alérgenos en letra chica. Empezá a familiarizarte con esos nombres. Te va a ahorrar dolores de cabeza después.
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