El primer error que cometí en una feria fue no calcular el stock. Llevé lo que me pareció, sin pensar en cuánto vendía por hora, sin una planilla de costos atada al puesto. Volví a casa con la mitad de las velas, la plata justa para cubrir el alquiler del stand y la sensación de que había trabajado gratis. Desde ese día, cada vez que veo una convocatoria como la de la Escuela Melvin Jones de Paraná —que según El Once reunirá a más de 40 emprendedores con talleres de manualidades, especial por el Día de la Madre—, pienso en lo mismo: ¿cuántos de esos 40 van a terminar el día contentos con lo que ganaron y cuántos van a sentir que regalaron su laburo?
Más de 40 emprendedores en Paraná: ¿oportunidad o trampa?
La noticia es clara: el sábado 17 de octubre de 2025, la Escuela Melvin Jones de Paraná organiza una feria aniversario con más de 40 emprendedores. Incluye talleres de manualidades y está pensada para el Día de la Madre. Ideal para artesanos de velas, según la fuente. Posta, suena bien: una feria con fecha temática, en una escuela, con tráfico de gente que va a comprar regalos. Pero ojo con esto: una feria no te garantiza ventas solo porque haya gente. Te garantiza ventas si vos llegás con los números claros.
Lo que aprendí en el Paseo de las Pulgas (y me sirve para cualquier feria)
Los sábados ferio en el Paseo de las Pulgas acá en Córdoba. Arranqué llevando 30 velas, después 50, después aprendí a calcular el stock según el público. Don Carlos, el feriante viejo que me enseñó casi todo, me dijo una vez: “pibe, la primera venta no es la vela, es la confianza. Si el cliente te ve inseguro con tu precio, no compra”. Y tenía razón. En una feria como la de Paraná, con más de 40 emprendedores, la competencia no es por barato: es por quién transmite más seguridad. El que sabe cuánto vale lo que hace, vende. El que duda, descuenta.
Cómo calcular tu precio para una feria (el método que uso)
Antes de anotarte en cualquier feria, hacé esta cuenta simple. Sumá: costo de materiales de cada producto (cera, fragancia, envase, mecha, etiqueta) + costo del stand dividido la cantidad de productos que pensás vender + tu hora de trabajo (ponete un número, no trabajes gratis). Ese es tu precio mínimo. Si no lo cubrís, no es un negocio, es un hobby caro. Yo uso una planilla que actualizo cada vez que cambia el precio de la cera o del vidrio. Sin esa planilla, no pongo un precio. Si querés profundizar en cómo armar tu stand y calcular el stock para no volver en pérdida, acá te dejo lo que aprendí en mis primeras ferias.
El Día de la Madre: la fecha que te salva el cuatrimestre
Acá en el hemisferio sur, el Día de la Madre (octubre) es una de las temporadas fuertes, junto con Navidad. Si tenés un emprendimiento de velas, esta feria en Paraná cae justo. Pero ojo: no es solo llevar velas lindas. Es tener claro qué rango de precios manejás, tener cambio chico, llevar una tarjeta con los cuidados de la vela (tiempos de curado, memoria de quemado) y, sobre todo, saber que el cliente que compra para regalar no quiere que le regatees: quiere confianza. Si le mostrás que sabés lo que hacés, paga el precio completo.
¿Qué llevar a una feria de este tipo?
Si te anotás, no lleves todo lo que tenés. Llevá una selección: tres o cuatro tamaños de velas, los aromas que más se venden (en mi caso, vainilla, lavanda y sándalo son los que nunca fallan), y algún producto de entrada de precio (una vela chica o un portavelas) para que el cliente que duda tenga una opción. Y llevá tu historia: la gente compra más cuando sabe quién hizo la vela y por qué. La marca es tu historia, no tu logo.
FAQ: lo que siempre preguntan sobre ferias artesanales
¿Conviene ir a una feria con más de 40 emprendedores?
Sí, si sabés que el público es el adecuado. Una feria grande atrae más gente, pero también más competencia. La clave es diferenciarte: tu stand, tu precio, tu historia. No compitas por barato, competí por valor.
¿Cuánto stock llevar a una feria de un día?
Calculá cuánto vendés por hora en ferias anteriores. Si es tu primera vez, llevá un 30% más de lo que creas que vas a vender. Siempre sobra algo, pero es mejor que quedarte sin stock a las dos horas.
¿Cómo poner precio sin asustar al cliente?
Mostrando el valor. Explicá por qué tu vela dura más, por qué usás tal cera, por qué el aroma se siente. El cliente paga cuando entiende qué está comprando. Si solo decís el precio, parece caro. Si contás la historia, vale.
¿Vale la pena hacer talleres en la feria?
Según la noticia, la feria de Paraná incluye talleres de manualidades. Si podés sumar un taller exprés de armado de velas (15 minutos, sin mucho material), generás confianza y vendés después. La gente que hace el taller compra el producto.
¿Qué hago si el cliente me dice ‘está caro’?
No bajés el precio automáticamente. Preguntale qué compara. Muchas veces el cliente no conoce la calidad. Explicá la diferencia. Si insiste, ofrecé una vela más chica. Pero no regales tu trabajo. El que regala su trabajo le enseña al cliente que no vale.
Esta semana, si estás pensando en anotarte en una feria, hacé una cosa: armá tu planilla de costos. Calculá tu precio mínimo. Después decidí. No te anotes solo porque hay 40 emprendedores. Anotate porque sabés cuánto vale lo que hacés.
Esto es mi experiencia armando un negocio de velas, no asesoramiento contable; para impuestos y habilitaciones, consultá con un contador.
De hobby a negocio: costos, precios y marca. Cobrá lo que vale. Para impuestos, consultá con un contador.
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